Las autoridades confirmaron que nueve personas, entre ellas ocho estudiantes deportistas, resultaron heridas al volcar el autobús en el que viajaban en Misuri el 29 de agosto. La Patrulla de Carreteras del Estado de Misuri informó de que el accidente se produjo sobre las 15.35 horas, a unos 800 metros de Faucett, en la I-29. Según los informes, el autobús viajaba en dirección norte por la interestatal cuando supuestamente reventó el neumático delantero del lado del pasajero. Momentos después, el neumático trasero del lado del pasajero también falló, lo que provocó que el autobús se saliera de la carretera, golpeara una zanja y volcara sobre el lado del conductor. Dos estudiantes sufrieron heridas graves y otros seis sufrieron heridas leves. Una mujer de 44 años que viajaba en el autobús resultó herida moderada.
Cuando dos neumáticos fallan casi simultáneamente, surgen naturalmente preguntas sobre si fue el resultado de un mantenimiento deficiente o de un defecto del producto. Los investigadores tendrán que determinar cuidadosamente por qué el autobús se volvió inseguro tan repentinamente.
¿Podría ser culpa de unos neumáticos defectuosos?
El fallo de un neumático delantero y trasero en rápida sucesión es muy inusual y puede apuntar a un defecto. Defectos de fabricación como flancos débiles, mala adherencia de las capas de la banda de rodadura o problemas en los talones pueden provocar reventones catastróficos aunque los neumáticos parezcan aptos para circular. Es probable que los investigadores identifiquen la marca, el modelo y las fechas de producción de los dos neumáticos defectuosos y determinen si han sido objeto de retiradas del mercado o de litigios previos. Si se confirman los defectos, la responsabilidad podría extenderse más allá del operador del autobús al fabricante o distribuidor de los neumáticos.
¿Qué pruebas deben examinarse?
Los propios neumáticos averiados serán la prueba más importante. Los expertos en neumáticos pueden determinar si los daños se debieron a peligros externos de la carretera, al desgaste o a defectos internos. Los registros de mantenimiento, los informes de inspección y las facturas de compra de neumáticos también ayudarán a determinar cómo se gestionaron los neumáticos. Además, las pruebas en el lugar de los hechos, como las marcas de derrape, los surcos en el pavimento y la posición final de reposo del autobús, pueden confirmar si los reventones causaron la pérdida de control.
Por qué es necesaria una investigación completa
Los autobuses escolares transportan a algunos de los pasajeros más vulnerables de la carretera. Cuando se producen múltiples lesiones debido a un fallo del equipo, es esencial determinar si la culpa fue de un defecto o de un descuido en el mantenimiento. Las respuestas ayudarán a asignar responsabilidades cuando proceda.